Texto en español Lo que importa en un estado de derecho

Lo del estado de derecho es una coletilla que gusta mucho a los políticos, aunque supongo que sin la menor preocupación por lo que significa jurídicamente. Lo dicen porque los ciudadanos van a percibir simplemente una manera finolis de decir "algo bueno" o "tenemos razón".

Recuerdo cómo algunos pusieron el grito en el cielo, y se postularon como presuntas víctimas de toda una persecución política (lo que hay que oír) ante la posibilidad de que hubiera habido una detención ilegal de unos buenos ciudadanos que, de paso, eran militantes del PP.

Me pregunté en su momento, y me sigo preguntando, qué pensarían de ese teatro indigno los cubanos, o los argentinos. O todas las personas que hay por España que según esos paladines de la libertad deben callarse y no recibir resarcimiento alguno, por la buena marcha del negocio. Las víctimas siempre tienen razón, dicen. Pero se refieren sólo a algunas víctimas. Para gente así, decir el "estado de derecho" equivale en realidad a decir "el estado de lo que yo creo que es mi derecho y el de los que creo que son de mi bando".

Eso no tiene nada de particular. Nunca han entendido que el estado de derecho no entiende, precisamente, de bandos. Y tampoco es la primera vez, ni será la última, que magnifican astronómicamente determinados sucesos para utilizarlos como excusa de otras tropelías. Por ejemplo, un puñado de asesinatos concretos perpetrados por grupos concretos y personas concretas sirve para poner en una balanza equilibrada cinco años de república democrática contra tres de guerra civil más cuarenta de dictadura militar ultracatólica. Los detenidos por la supuesta agresión a Bono, detenidos con bastante fundamento (alguna que otra foto, alguna que otra descripción de los hechos que no dejaba lugar a dudas), por razones nada políticas (a menos que se tenga un concepto bastante físico de la política), durante muy poco tiempo, y tratados con guante blanco, son presos políticos, mártires de la libertad. Vamos, poco menos que como cuando a un disidente le entra la policía de noche en su casa y le coloca droga bajo el colchón delante de sus narices, para a continuación detenerlo por narcotráfico.


El caso es que al parecer un detenido por ser, presuntamente, miembro de ETA (Igor Portu), ha sufrido algún que otro problemilla de salud. Bueno, de "al parecer", nada; el parte médico dice que es así. No sé si para detener a una persona desarmada que huye es preciso causarle tales lesiones; ignoro (¡por suerte!) casi todo lo que se puede ignorar sobre detenciones y sobre el trabajo policial, que sé que no es precisamente fácil. Sin embargo, resulta que con esas heridas tan notables, parece que el detenido tardó muchas horas en recibir asistencia médica. El presidente y el ministro del interior pueden expresar toda la confianza que quieran en la Guardia Civil, y es justo que así sea si hay una investigación que no ha finalizado. Pero lo que está claro es que la información que los ciudadanos tenemos hasta ahora no encaja.

Esa memez de que "el manual del perfecto etarra dice que digan que fueron torturados" ya la he oído más veces, y (suponiendo que sea cierto, que a lo mejor hasta lo es) no pinta gran cosa en estos asuntos. No me interesa lo que dicen o leen los etarras; me interesa lo que dice o escribe mi policía.

Ante estos sucesos hay quien, irónicamente, se indigna, y cuando hay muertos desmembrados por una bomba no se indigna, "lamenta". Pero insisto; esos no me interesan. Me interesa el estado de derecho. Y hay otra gente que, en proporción a sus astracanadas anteriores, hoy debería estar indignadísima, pidiendo cuentas y no hablando de otra cosa. Y eso no lo he visto. Google dice que si se busca "detención ilegal", site:pp.es, salen 24 coincidencias (todas, aparentemente, dedicadas al caso Bono) Si se busca "Igor Portu", site:pp.es, salen cero. En el sitio psoe.es la diferencia es nada más que de 38 a cero (aunque también hay que decir que de esas 38 muchas se refieren a Guantánamo, a la CIA o a otros asuntos).

Es muy necesario que se mire con lupa cualquier actuación de la policía, y también la del caso Bono. Pero si nos preocupa el estado de derecho, deberíamos estar hablando, muy seriamente y con bastante preocupación, de Igor Portu.

A menos que nos dé igual.

5 comentarios:

Antonio Rico (antoniorico_tv@yahoo.es) dijo...

Hola, Guti. Soy Antonio Rico. Sólo quería dejarte un saludo y agradecerte la visita que has hecho a "625 ranas". Echaré un vistazo de vez en cuando a partir de ahora a tu blog. Un abrazo.

darioa dijo...

Independientemente de lo que haya pasado, que para aclararlo están los jueces, hombre, lo de "desarmados" no creo que pueda aplicarse a los que portan pistolas de las que tiran tiros de verdad, ¿no? :-)

Tampoco tengo mucha experiencia reduciendo por la fuerza a personas que se oponen a ser detenidas, oponiendo fuerza opuesta. Pero por lo que lee uno por ahí, en cuanto hay un poco de follón, fisuras y roturas en costillas, etc. aparecen muy fácilmente. Y que en caliente los dolores parece que no están y aparecen con mucha más intensidad a posteriori.

Por otro lado, el otro acompañante del susodicho Portu parece que dice que no sufrió torturas.

Así que, mientras se investiga el asunto, en principio me fío más de la presunción de inocencia y de veracidad de los funcionarios públicos...

Sergio dijo...

Estimado Guti:

te diré mi opinión. Yo he visto un par de veces por casualidad detenciones en Oviedo en la calle, y te diré que no envidio el trabajo de un policía que se ve en la tesitura de realizar una detención de una persona que no se presta a ser detenida. He tenido la suerte de ver cómo el trato que dieron en los dos casos que he visto casualmente a los chicos que detuvieron fue exquisito vista la dificultad del asunto: uno se refugió en un portal de la calle Martínez Vigil y se opuso con furia a ser inmobilizado y esposado, siendo necesaria la intervención de ocho policías uniformados para poder inmovilizarlo sin hacer uso de ningún arma, ni siquiera la reglamentaria "defensa" (el nombre más o menos oficial de lo que uno siempre llamó la porra). No me extrañaría que aun con todo el exquisito cuidado que pusieron esos hombres ( no había mujeres entre ellos ) en no dañar al chaval, éste terminara con alguna contusión. Y, afortunadamente, en el ESTADO DE DERECHO, un parte médico que refleje contusiones tras la detención puede llevarte a una sanción administrativa con relativa facilidad, si no a la separación del servicio o incluso a verte incurso en causa penal.

Al otro chico lo detuvieron en una cafetería junto al barrio de "Tocote" ( Grupo Jose Antonio ) que estoy seguro que conoces a la perfección. Fue tan rápido que en un solo momento prácticamente me enteré simultáneamente de que el chico había tratado de atracar la cafetería donde me encontraba, ésta había conseguido llamar a la policía, dos funcionarios le inmovilizaron y le metieron en el "zeta" con las mayores precauciones.

Puedes estar seguro de que si hubiera visto la menor acción fuera de lo correcto de los policías el abajo firmante no habría callado la boca. Chapeau por cuanto he visto.

En cuanto al caso Igor Portu, quiero recordar que ya ha fallecido alguna vez de disparo un policía español por proceder a intentar identificar a un fascista ( perdón , quise decir terrorista, sería un lapsus calami ) etarra con demasiada confianza. Recuerdo un Guardia Civil que fue tiroteado mortalmente por pedir la documentación a un "señor" que resultó ser un etarra en busca y captura con las manos en los bolsillos.

Estoy seguro que entre lo mucho y lo poco hay un término medio. Sin embargo, por lo poco que he leído, Portu portaba (aliteración) un revólver, y parece ser que los miembros de las FF de seguridad del estado que lo detuvieron lo hicieron " a cuerpo". Llámame cobarde, pero yo, en esa situación, y sabiendo lo fácil que los hideputas de esa organización fascista tiran de revólver, no me lo pensaría dos veces antes de inmovilizarle subiéndome sobre su tórax, aun con riesgo de causarle contusiones de consideración y una fractura de costilla.

Por lo poco que he podido ver en la tele unos segundos, creo que las lesiones del Señor Portu encajan bien con una detención de una persona considerada (creo que con razón ) peligrosa evitando el uso de instrumentos (como el arma reglamentaria) que podrían haber dado lugar a conclusiones más lamentables. Y que parece que está habiendo en el caso bastante luz y taquígrafos. No obstante, si observase zonas de sombra en lo poco que me llega de esta historia, sería el primero en exigir centrar los focos en aquello que pudiese resultar cuestionable democráticamente.

Porque si algo me distingue a mí de un fascista etarra es que yo creo que la violencia no tiene ninguna justificación , mientras que ell@s no dudarían en pegarme un tiro en la nuca en nombre de "su" patria vasca. Un saludo.

Guti dijo...

Antonio: que uno de mis ídolos de hace mucho me agradezca (¡encima!) una visita supera mis expectativas. Es un honor...

Darío y Sergio: Estamos muy de acuerdo. Yo en particular no tenía claro lo de que el etarra llevara pistola; creí haber leído que no la llevaba. Pero insisto: estamos muy de acuerdo. Aprecio mucho, mucho, el trabajo de la policía (a diferencia de otros, que no dudan en acusarla del 11-M). Y sé que si corres, y te hacen un placaje en la calle, y aterrizas sobre el asfalto, o sobre un bordillo, te puedes partir una costilla y más (mi madre se partió 4 en el pasillo de casa sin ningún placaje). De lo que tengo ciertas dudas es de que una costilla totalmente fracturada, que te atraviesa la pleura, "no te duela en caliente". Pregúntale a mi madre, que no tuvo más que fisurillas... Por otro lado también es verdad que un torturador puede hacer su trabajo sin romperte costillas, así que no sé... Pero cuando menos me parece lógico tener sospechas. Es fácil: a este tío lo llevas, lo primero, en caliente, a un médico que certifique su estado en el momento de la detención, y así no hay dudas.

Pero no iba a eso. A lo que iba más bien es a que he visto miles de "timelines" y de estudios sesudos sobre las detenciones de aquellos militantes del PP, y que si era jurídicamente detención o no, y de que si los citaron a tal hora, y patatín y patatán, y en este caso no ha habido tal. ¿Que no ha habido malos tratos? Pues ojalá se confirme. Pero precisamente porque somos los buenos, y porque la policía (nótese que en el texto pongo "mi" policía) son los buenos, por eso son los que ponen la otra mejilla, y enseñan las mangas para que se vea que no llevan ases, y lo hacen todo sin trampa ni cartón. Eso es lo que espero de ellos, para que un sobrino de Igor Portu no pueda dentro de unos años decir que se enrola en ETA porque a su tío lo torturó la policía y el Estado encima los condecoró...

Porque tampoco nos engañemos: en todas partes hay personas malas, y estas cosas pasan. Sí, aquí en España.

Esfer dijo...

La mujer del César, además de ser decente, debe parecerlo ¿no?. Y algo turbio hay, eso está claro.

De todas formas pues bueno... no sé cómo se puede romper una costilla uno mismo, pero mi padre presenció cómo tras detener a un tío por robo, él mismo se pegó un cabezazo "a mancar" contra el coche para empezar a sangrar por la frente y decir que le había pegado la policía...

En fin que cualquiera sabe, como decía un profesor mío, en un periódico sale que un guardia civil abusa de su autoridad, en otro que no tuvo más remedio y en realidad eran cuñaos y se metieron de hostias porque no se aguantaban...