Texto en español Breve historia del saber, de Charles Van Doren

Estoy acabando de leer "Breve historia del saber", de Charles Van Doren (como nota curiosa, fue el protagonista del escándalo reflejado en la película Quiz Show). No me arrepiento; es más o menos entretenido, y se puede aprender algo de él. Pero globalmente no es una historia del saber.

Creo que un gran error del libro es que no tiene claro su objetivo. El título original es "History of knowdlege", y como digo, no me lo parece al cien por cien. La Historia debería ser una narración relativamente objetiva, no una admonición llena de ideas personales sobre el bien y el mal. Y Van Doren no puede evitar ser estadounidense y parecerlo. Cuando habla de la democracia, aparte de atribuir a su país su invención (esto al menos tiene una cierta base) se dedica a echar loas y más loas sobre esa democracia, a explicar por qué el comunismo no puede funcionar, y lo bien que está el mundo ahora que los Estados Unidos dominan, y las pocas guerras, y de poca importancia, que ha habido desde la Segunda Guerra Mundial (¡!). No es que no sea consciente de algún que otro problemilla, pero desde luego no es lo que le resulta más relevante. Por qué en una historia del conocimiento humano tiene que dedicar páginas y páginas a glosar, con un estilo que parece pensado para lectores infantiles, las excelencias de su modo de vida, no lo sé. Pero me parece una divagación de tomo y lomo (aparte de muy poco científica).

La edición española ahonda en el error, empeorándolo. Subtitulan el libro "la cultura al alcance de todos", y en la solapa lo describen como la lectura perfecta para quien quiere "repasar" la cultura pero no tiene tiempo para estudiar a fondo. Y desde luego no es ese libro el que he tenido en mis manos. Si ese es su propósito, creo que es un libro muy malo.

Además de su enfoque político simplón, maniqueo y propagandista, me ha resultado especialmente molesto su tratamiento de la religión. Se puede escribir algo como "Eso no agradó a Osiris", no porque el autor crea en Osiris sino porque pretende reproducir el modo de pensar de un egipcio. Pero con Van Doren es permanente la sospecha (bueno, al final ya no me queda ninguna duda) de si habla de la religión cristiana con distancia científica o simplemente se le escapa entre líneas su propia concepción del mundo. O si Richard Dawkins tiene razón, y la gente, aunque sean científicos, no se atreve a hablar de la religión católica sin tapujos, como habla de cualquier otra o de cualquier superstición, y mantiene una especie de reverencia temerosa por si acaso. Y eso es muy molesto en un libro como este, que pretende describir el mundo, no el catecismo.

Ejemplos. Al hablar de la edad media, y de cómo la gente se centró en ganarse el cielo en la otra vida sacrificando esta, dice:

Tales sacrificios y contribuciones no se pueden considerar insignificantes. No sabemos lo bastante sobre cómo funciona el mundo para asegurar que las oraciones de hombres y mujeres santos no contribuyen a crear un mundo mejor. Puede incluso que esos hombres y mujeres salvaran el mundo. Pero tampoco podemos afirmarlo, pues no sabemos si es cierto.


¿Ein?

¿Qué?

¿Perdón?

Unas frases como esas son absolutamente opuestas al conocimiento científico, y más aún en una Historia del Saber. Pero contestar a esta estupidez me llevaría tanto como el artículo entero. Así que seguiré con citas. Hablando del estado teocrático que se puso en práctica durante esa edad media:

Como cualquier utopía, lo que la Edad Media intentó fue un noble experimento, pero un experimento que los seres humanos no estaban preparados para hacer funcionar. Sólo nos queda maravillarnos ante el hecho de que el estado teocrático, basado en la armonía divina y en la paz de Dios, durase tanto como lo hizo.


¿Cómo?

Un estado teocrático dirigido por alucinados que inculcan en miles de personas sentimientos de culpa y terror, que torturan y matan, que creen (o dicen creer) oír voces divinas que los empujan a organizar ordalías y cruzadas, ¿es un noble experimento? ¿Es como cualquier utopía? ¿En qué se parece? Y sobre todo, ¿el problema eran los seres humanos, que "no estaban preparados" para hacer funcionar lo que a este tío talmente le parece una buena idea? Por supuesto, no será igual de benévolo cuando hable del comunismo... aunque la base teórica de este no sea una superstición, sino un discurso político más o menos acertado o fundamentado. Sospecho que escribe así porque no tiene miedo a Lenin, que ya está muerto, pero quizás sí a los integristas que dirigen su país...

Hay muchos ejemplos más. Hablando de la teocracia en el siglo XX, y volviendo por tanto al tema:

La teocracia, o gobierno de Dios, fue el gran experimento que el Occidente cristiano realizó durante la Edad Media. Como hemos visto, ese experimento fracasó. Aunque algunas teocracias perduraron durante cientos de años, la idea nunca funcionó bien del todo, por el simple motivo de que la voluntad de Dios siempre necesita que la interpreten seres humanos mortales que pueden equivocarse.


Pero vamos a ver, Van Doren, hombre. En la edad media, el occidente cristiano no hizo ningún entusiasta experimento político. El occidente cristiano simplemente sufrió la llegada al poder de una secta cruel y desquiciada que lo oprimió, lo retrasó y lo esclavizó durante un milenio y medio (y vamos camino del segundo). Y cuando habla de por qué no funcionó... Hay que ver qué explicación. ¿Cree este tío a pies juntillas que Dios existe y la teocracia va mal por un problema de transmisión de la señal? ¿De verdad que su mente científica no le sugiere ninguna otra causa para que una teocracia no funcione?

Más abajo dice:

A diferencia del cristianismo, el islam nunca ha abandonado del todo el ideal teocrático.


Primero, esa diferencia a mí me parece simplemente cuantitativa, no cualitativa. Segundo, el islam tiene seiscientos años menos que el cristianismo; pueden pensárselo con calma otros trescientos años, y aun así habrán sido "sólo" tres siglos más espabilados que nosotros. Y no pretendo defender el islam, sino poner al cristianismo en su justo lugar.

Otra perla, cuando habla de los posibles efectos de una guerra nuclear total:

Pero un mundo habitado por un puñado de cucarachas puede que no fuera lo que Dios tenía en mente cuando creó el Edén y colocó en él al hombre y a la mujer.


Por favor... Hablando de la relatividad y de cómo según esa teoría el universo es finito pero ilimitado, y de qué podría haber fuera de ese universo:

Quizá sólo Dios pueda sostener el universo finito y sin límites en su mano.


¿Qué necesidad hay de esa mención cuando se está hablando de ciencia? Hablando del espacio vacío entre las galaxias, donde apenas se percibiría el brillo de ninguna estrella:

A medio camino entre dos grupos nos encontraríamos en la verdadera oscuridad, una oscuridad que nos obligaría a preguntarnos si el propio Dios podría encontrarnos allí.


Irrebatible, claro. A mí es la primera pregunta que se me ocurriría si estuviera en el espacio vacío intergaláctico. Me extraña que la primera pregunta para Van Doren no sea cómo es posible que haya llegado más lejos que la esferas de las estrellas fijas, esa de material etéreo y perfecto que gira en torno a la Tierra...

Total, que está bien recordar cosas sobre Cicerón o Kepler, pero por lo demás este libro no es una historia del conocimiento, al menos en todo lo que resulta cercano al autor: la religión, las épocas más cercanas, su país. Como libro objetivo y científico es un poco lamentable; pero como ensayo, a mi juicio no da la talla. El final es una especie de predicción sobre los próximos cien años, pero que apenas tiene nada que ver con la historia del conocimiento o el saber. Así que me parece que es un libro que quizás empezó a escribir con disciplina, y acabó escribiendo lo que le apeteció.

8 comentarios:

Rumbonín dijo...

Parece que te gustó el libro, jejeje...
A veces ese tipo de libros dejan a uno tan perplejo que es imposible resistirse a terminarlos, ¿nun te parez?

loki dijo...

Has sido tremendamente benevolente con la crítica teniendo en cuenta las citas que pones. Aunque la parte de "el problema de Dios es que no tiene suficiente cobertura" es la ostia de gracioso.

Yo aprovecho este pequeño espacio para comentar que, por regla general, las cosas serias (como el conocimiento) requieren tiempo, esfuerzo y paciencia, en contraposición con lo que los medios quieren vender: 0 esfuerzo e inmediatez.

Eva dijo...

A mí el libro me encantó. No voy a entrar a discutir el análisis que se hace en esta página. Quizá en algunos puntos el autor esté equivocado en sus interpretaciones, pero eso no lo descalifica globalmente. Creo que es un gran ensayo, que cumple con creces su objetivo de entretener y enseñar. Opino que sacar de contexto determinados párrafos del libro no ayuda en absoluto, da una visión demasiado sesgada. La impresión que he tenido mientras lo iba leyendo es que su autor no se sitúa ideológicamente en ninguna parte, más bien se expresa libremente y quizá por ello le tachan de marxista y de todo lo contrario (ver otras opiniones en internet). Me parece una gran obra fruto de un gran esfuerzo y me sabe mal que páginas como ésta disuadan a algunos buenos lectores de emprender su lectura. Yo he disfrutado y aprendido muchísimo leyéndolo. No me interesa una aproximación "objetiva" a la historia, para eso ya están los aburridos libros de texto. Me interesa más una aproximación subjetiva, con sus aciertos y sus errores. Podría copiaros otros fragmentos del libro para demostrar todo lo contrario de lo que en esta página se defiende, pero no tengo ganas de emprender este trabajo ni necesidad de hacerlo. Yo ya he disfrutado. Ahora que disfrute quien quiera.
Un saludo,
Anneta

vichomartin dijo...

Si, comparto las observaciones de Guti y se podría añadir que los análisis se centran de pronto en aspectos poco relevantes y a veces superficiales. Sin embargo, es un texto que se lee fácil y de forma atractiva da una visión rápida de elementos de la historia cultural de occidente. Tiene ideas interesantes pero deja entrever a un intelectual reconocido -entiendo- con una gran cantidad de información y experiencia pero con una deficiencia analítica de fondo ya que se vuelve -en cierta forma- en un burdo defensor de occidente. Un intelectual que no logra separarse de prejuicios ideológicos/culturales para aportar con ideas para comprendernos como humanidad que es lo que necesitamos con urgencia. El "saber" de oriente, por ejemplo, queda en la oscuridad a parte de un par de menciones marginales.

Guti dijo...

Gracias a todos por vuestras opiniones.

Anneta: no he sacado nada de contexto. Lo he puesto en su contexto. Dice lo que dice, y es responsable de ello. Si no quieres tomarte el trabajo de rebatir lo que digo, me parece perfecto. Pero no sé por qué te molesta que yo me tome el trabajo de decir, razonadamente, que el libro es muy malo, y nada científico.

Vichomartin: como estamos más o menos de acuerdo, no puedo rebatirte nada :-)

Anónimo dijo...

Blas

La traducción es de vergüenza ajena.

Christian Ruiz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Christian Ruiz dijo...

es posible conseguir el libro en pdf o epub gracias..