Texto en español Mentira tras mentira Texto en español

Ha sido una verdadera catarsis escribir sobre la Universidad, poniendo los puntos sobre las íes (bueno, mis puntos sobre mis íes) respecto a las ideas a mi juicio erróneas que han conseguido imponernos, quizás sin que nos diéramos cuenta. Cada vez estoy más convencido de la importancia de eso que algunos llaman espíritu crítico.

Lamentablemente, mucha gente parece creer que el espíritu crítico lo tiene quien vocifera y apabulla de manera más violenta. Que la crítica es necesariamente un ataque. Que la mejor oposición política es el bombardeo.

Un ejemplo de este punto de vista se encuentra en el debate sobre el estado de la nación. Un debate, según la RAE, puede ser una discusión, o bien una contienda. Mientras lo lógico es enfocarlo como una discusión (y discutir, para la RAE, es examinar atenta y particularmente una materia, o bien contender y alegar razones contra el parecer de alguien) la masa borreguil que somos, encabezada por la masa perodistil, lo considera, invariablemente, una contienda. Me deja perplejo esa encuesta que indefectiblemente publican sobre el "ganador" del debate. ¿Qué es ganar un debate? ¿Acaso examinar más atentamente la materia debatida? ¿Quizás alegar mejores razones? Pero, ¿es que realmente es por eso por lo que están preguntando? ¿O preguntan quién ha vociferado más o usado más sarcasmos?

No, definitivamente el espíritu crítico no se manifiesta ladrando. Tampoco renegando siempre de todo o siendo negativo. Se manifiesta sometiendo la información que se nos da al escrutinio de la razón. Reflexionando sobre los asuntos, no ladrando. Si lo hiciéramos, nos daríamos cuenta de cuántas veces nos dan gato por liebre. Empecé este blog como un ejercicio de escritura, pero ganas me dan de transformarlo en un ejercicio de detección de mentiras. Temo que va a ser un tema recurrente a partir de ahora.

Ya sé que cada cual tiene su verdad, y elige a quién (o qué) quiere creer. Pero frente a esa flexibilidad, frente a esa libertad que apoyo, hay cosas que son simplemente mentira. Básicamente por dos razones:

  1. Los hechos admiten diversas interpretaciones. Pero los hechos, en sí mismos, son los que son. Lo variable es lo que se deduce de ellos. Sin embargo, multitud de veces nos tragamos hechos básicamente falsos.
  2. Por encima de ideologías y preferencias están la razón y la ciencia. No lo pueden todo; pero si algo valoro de haber hecho una tesis doctoral es haberme acostumbrado al ejercicio de sopesar adecuadamente las afirmaciones, buscar la fuente, basarme en los hechos.

Los ejemplos son millones... Otro día que me anime sacaré alguno. Pero estamos tan rodeados de demagogia, insultos, estupidez y falta de argumentos que creo que sólo voy a decir obviedades...