Texto en español Valrecia (III)

Sigo intentando informarme. Y se me enciende la bombilla y acudo a la página del SUP.

Y muchas cosas empiezan a encajar.

En este escrito, y en este, se puede leer el punto de vista de alguien de la Policía (bueno, del sindicato: José Manuel Sánchez Fornet). Y como de costumbre, la verdad no es blanca ni negra.

Por una parte, me tranquiliza mucho tener constancia una vez más (en realidad ya lo sabía) que en la policía hay gente con mesura, criterio y capacidad de raciocinio.

Fornet dice cosas como esta (en cursiva sus palabras, en redonda las mías):

Alguien manipuló intencionadamente lo ocurrido [el primer día, el 15] para crear el caldo de cultivo de la confrontación con la Policía. Vale, lo acepto.

Este primer día hubo algunos detenidos y los jóvenes menores creían que, por ser menores, podían cortar el tráfico, oponer resistencia, y no cumplir ninguna de las instrucciones que les deban los policías, agentes de la Autoridad, para restablecer la normalidad. Alguien les había informado mal.

Plenamente de acuerdo. Y Fornet incluye un vídeo para describir cómo fue la cosa. Y es verdad que ahí había niñatos que no saben de la misa la media, y algunos de ellos de lo más irritante para alguien que se juega la vida todos los días por defenderlos. Que sí. Pero esa es la policía que quiero ver actuar: serenidad, profesionalidad, y fuerza estrictamente proporcional al problema. Por otra parte, a algunos de esos niñatos me apetece darles hasta a mí, pero no perdamos de vista una cosa: aunque se extralimitan intentando cortar el tráfico, por lo demás no hacen nada grave. Chillan, dicen alguna tontería, y se dejan coger como pesos más o menos muertos. Casi muestran mejor educación de lo habitual, diría yo.

Hasta ahí, bien. Pero conste que un vídeo sólo acredita lo que se ve en él; no lo que NO se ve. No sé si todo fue tan tranquilo y de guante blanco. Para lo que no se ve, ¿presunción de inocencia? Pues vale. De acuerdo.

En los días siguientes fue cuando, según Fornet, se torció la cosa, en gran parte por el supuesto clima de mentiras creado previamente en contra de la Policía. Por ejemplo:

Se han difundido profusamente fotografías de una mujer con una herida en la cabeza, con siete puntos de sutura, y aunque ya hay muchos dando fe de que es fruto de un golpe con la defensa policial reglamentaria, está por ver que el forense lo acredite porque nos parece casi imposible, por el material de nuestras defensas, que un golpe en la cabeza provoque una herida abierta como esa. Otra cosa es que en los empujones y altercados producidos la herida se cayera o golpeara contra un objeto contundente capaz de provocar dicha herida.

Bueno, este argumento es más dudoso. Supongo que el golpe no se lo dio aposta, y aquello de "la empujamos pero se cayó ella"... Nos ha jodido. Yo soy un tío bastante grande, y un policía no necesita ninguna porra para abrirme la cabeza. De un empujón me estampa en la pared, seguro.

Y lo de ayer, las cargas, justificaciones y conveniencia de haber actuado como se hizo es un punto de inflexión, habiendo pasado de tener toda la razón a empezar (o acabar) de perderla.

Pues aquí nos empezamos a entender. Al menos, hay autocrítica. Bien por Fornet y por la Policía.

Lo primero que hay que valorar es que cortar una calle al tráfico, quemar contenedores y arrojar botellas y otros objetos a la Policía no es ningún derecho constitucional ni democrático. Eso no está en nuestras normas y son atentados contra la convivencia. Harían bien quienes se dan mucha prisa en atacar y denunciar a los policías en dejar esto claro porque de momento no se lo hemos oído a nadie.

Completamente de acuerdo, y para que quede claro por mi parte, así lo digo.

Porque el fin que se pretendía, restablecer una calle al tráfico, era menos importante que no provocar un clima de crispación, heridos, y violencia que es bastante más perjudicial para la convivencia que el que esa calle estuviese una o dos horas más sin circulación.

Nuevamente, me tranquiliza constatar que detrás de las porras hay alguna cabeza que piensa cosas así.

Fornet critica a los dirigentes, por no aportar los medios necesarios:

más policías es igual a menos violencia policial. Si se recibe la orden de abrir al tráfico una calle y tienen que hacerlo cincuenta policías solo pueden hacerlo cargando, a la carrera, y golpeando a las personas con la defensa reglamentaria (en esto también ha habido algún comportamiento que no se ha atenido a lo dispuesto en el protocolo de actuación); si en vez de 50 son 300, forman un cordón y andando restablecen la circulación sin dar un solo golpe. Mala planificación, sin medios[...] Y no puede haber cuatro periodistas golpeados porque van a informar, no a manifestarse.

Esto de los medios y la planificación me parece un argumento válido. Pero también el propio Fornet admite, con un eufemismo, que en el fondo las declaraciones del Ministro de Interior que tanto le molestan, de "algún exceso", son ciertas: él lo llama "algún comportamiento que no se ha atenido a lo dispuesto en el protocolo de actuación". Y, Fornet, si hablamos de los periodistas, correcto, pero sobra el "porque": tampoco puede haber golpeados por el mero hecho de haber ido a manifestarse, incluso aunque sea sin permiso. Para ser golpeados tienen que haber hecho algo más.

La Policía sabe, puede y debe hacerlo mejor que lo hizo ayer en Valencia. Hay que disponer del número de efectivos [sic] suficientes [sic], de la flexibilidad necesaria, la intervención con el uso de la fuerza mínima imprescindible y la identificación y detención de los autores de agresiones y provocadores de altercados.

AMÉN.

Fornet también aboga por no realizar identificaciones indiscriminadas y rutinarias, por ir (los agentes) siempre identificados, y por grabar las actuaciones, y se queja de los dirigentes que no solucionan estas cuestiones de inseguridad jurídica. De acuerdo también.

Pero sigo viendo que el único vídeo que opone Fornet a las acusaciones es el del primer día, "el de los niñatos". Yo he visto otros más. Señor Sánchez Fornet, no sé qué pretende demostrar con el vídeo; si es que no todos los policías, en todo momento, son tarados sedientos de sangre, pues de acuerdo, pero ya lo sabíamos. Si pretende demostrar que los manifestantes eran una horda peligrosa, lo que se ve en el vídeo puede ser irritante, pero no es nada que no se encuentren todos los días los maestros de escuela, y no llevan porra ni casco. Así que por ese lado creo que sus pruebas son de lo más endeble.

En conclusión: que agradezco a policías como este que aclaren cosas, que se expliquen, y que demuestren la sensibilidad cívica y democrática que no se ve en algunas de las imágenes. Que hagan algo, siquiera algo, de autocrítica.

Las ovejas negras son un problema en todas partes, y en todas partes las hay. Lo que pasa es que los lobos con piel de oveja negra, y coraza y casco y porra son especialmente peligrosos y preocupantes.


Buena suerte, y buen servicio. Cuidense, pero cuidennos.