Texto en español El manifiesto por la lengua común

Acabo de subir un escrito sobre cuestiones lingüísticas, y casualmente colea ahora el manifiesto por la lengua común que han publicado algunos intelectuales y al que al parecer se han adherido de manera entusiasta algunos medios de comunicación (llamémoslos así) y ciudadanos.

Voy a apuntar algunas cosas que no me gustan demasiado del documento en cuestión. Por cierto, tiene gracia que también partan de premisas explícitas, como hice yo ayer; ¿me habrán copiado? Juro que yo no había visto el manifiesto cuando escribí mis tonterías.

- En la premisa 1 del documento asumen (creo que con sinceridad) la asimetría que existe y que, según ellos, debe existir entre el castellano y las otras lenguas. La premisa 1 no la rechazaré ni apoyaré directamente, pero sí me permito señalar que hay puntos de vista respetables que la invalidan. No sé si los firmantes se dan cuenta, pero implícitamente están defendiendo un modelo político muy determinado para España; en la medida en que otro ciudadano vea como justo o deseable un modelo diferente, la premisa 1 no le sirve. En mi perorata de ayer, quien piense que el asturiano no es un bien, o algo positivo, no compartirá mi premisa 1, y por tanto como es lógico puede no compartir tampoco el resto de mi punto de vista. Así que el manifiesto refleja un punto de vista, pero no sirve paara denunciar ninguna incongruencia lógica de quien sostenga el contrario.

- La premisa 2 no me gusta porque me parece incoherente en sí misma. Afirman que las lenguas, como cosa que son, no tienen derechos, y no pueden "conseguir coactivamente hablantes en detrimento del castellano". Vale que haya asimetría, pero es que aquí, con esa expresión del "detrimento", tratan al castellano como si no fuera también una lengua que tampoco tiene derecho a "conseguir coactivamente hablantes". Ya, que si hubo coacciones fue en el pasado y hoy no, pero entonces se asumirá como válida la "política de tierra quemada" o de "hechos consumados"; y si es así, los valedores de la lengua autonómica se sentirán legitimados para hacer la misma jugada. No, la premisa 2 no me parece brillante precisamente.

- La premisa 3 peca de lo mismo: se apoya en axiomas que no todo el mundo comparte. Y niega la validez de imponer el conocimiento de esas lenguas exóticas de provincias, pero da por buena (lo ha hecho en la premisa 1 al referirse a la Constitución) la posibilidad de imponer el conocimiento del castellano. También pone en el mismo nivel pecaminoso que la lengua autonómica se use como vehículo exclusivo o como vehículo primordial en la relación con la administración. El manifiesto me gustaría más si se centrara en censurar lo exclusivo, pero al negar también lo primordial... la cosa está clara: primordial, el castellano. Habrá muchos ciudadanos, como dice el texto, que estén contentos con eso; pero habrá muchos que digan "pues no".

- Lo peor está, a mi juicio, en la premisa 4, cuando dice que la Constitución, al pedir respeto y protección a las lenguas autonómicas, es "generosa" (tanto como justa, para ser exactos). Ahí han dicho implícitamente muchas cosas, demasiadas. Y luego pasan al fraude constitucional y la felonía (¡toma ya!) ante cualquier posible diferencia a favor de quien conozca una lengua más que el vecino... ¿Tendrán la misma reserva respecto al conocimiento del inglés? ¿Acudirán al Constitucional para que se invalide cualquier oposición en la que se valore el conocimiento del inglés, lo cual es discriminatorio respecto a quien no sabe inglés, que ni siquiera es lengua oficial ni se menciona en la Constitución?

Los puntos de la propuesta no me plantean mayores reservas, pero las premisas no me han gustado mucho. No me parecen acertadas en algunos aspectos, tanto de forma como de fondo, y no me parece que aporten grandes novedades. El que piensa así, piensa así, y eso ya lo sabíamos; el manifiesto no me ha resultado nada clarificador.

Y conste que a mí sí que me parece preocupante, y mucho, la situación del castellano, lengua a la que adoro. Y me preocupa su situación, sobre todo, en los territorios en los que es la única lengua oficial, empezando por Madrid. En ellos/as se están cometiendo los/as mayores atentados/as, mucho mayores/as que en las comunidades/as autónomas(¿/os?).