Texto en español Público: hasta luego, cocodrilo

Hace un tiempo salió a la calle un nuevo periódico que prometía adoptar (y en parte adopta) algunas actitudes que me parecía que podían dignificar algo la pobre prensa española. Me pareció algo positivo, porque aunque las intenciones se quedaran en eso y al final el periódico fuera más de lo mismo (pero de otro color), como dije alguna vez, completaría algo la gama de colores mierdil que tenemos en la prensa. Algunos de sus columnistas, aparte de saber, por lo menos, escribir, dicen a veces alguna que otra verdad que alguien tenía que decir. Creo que hacía falta, aunque fuera para mal.

Pero dejando eso aparte, yo espero más de la prensa, y aunque Público tuvo algo de toque de atención en la dirección correcta, me temo que se deja arrastrar por lo mismo que los demás. Un sectarismo mal disimulado que, peor aún, raya en el sensacionalismo.

Me gustaría poder leer un periódico que en vez de titulares como estos pusiera titulares como estos:


  • 10-02-2008: ...Y ahora, contra los gays / Rajoy promete eliminar el derecho de los homosexuales a la adopción.

  • 09-02-2008: La nueva cruzada del PP / El PP plantea medidas de corte xenófobo.

  • 18-02-2008: Kosovo separa a Rajoy de Merkel, Sarkozy y Bush Kosovo declara su independencia.

  • 17-01-2008: Rajoy, candidato tocado Crisis en el PP por el enfrentamiento entre Aguirre y Gallardón

  • 15-01-2008: NO a la campaña antiaborto Reacciones de las clínicas y el gobierno ante la campaña antiaborto



Pero eso ni siquiera es la cuestión más importante. Esos cambios que digo quizás quitarían un poco de amarillismo, pero es que revisando las portadas así, globalmente, lo malo ya no es que Público parezca un periódico que siempre habla mal del PP, sino que parece un periódico que siempre habla del PP.

Sólo así me puedo explicar que se llene una portada diciendo (05-02-2008) que Aznar ha decidido pagar las cuotas del colegio de abogados de Madrid. Esa noticia se me pareció mucho a algo como "Aznar se ha levantado hoy con un poco de diarrea". Apetece decir: ¿y? Si de verdad trabajara de abogado, así a bote pronto no me parece que fuera a ser ni de lo más importante ni de lo peor que ha hecho Aznar. Me quedé perplejo. Y la cosa no va a mejor cuando empieza el artículo:

La melena no es lo único que está recuperando José María Aznar de su etapa juvenil.


El resto, por un estilo. Ese artículo sólo sirve para enterarse de algunos detalles sobre cómo funciona el Colegio de Abogados de Madrid (a mí me resultó interesante, pero traído por los pelos) y lo más notable que se incluye en él es que Felipe González se dio de alta en su día como abogado para poder firmar como letrado defensor una recusación de Barrionuevo en el caso de Segundo Marey (interesante también, pero no sacaron a Felipe en la portada, precisamente).

Se puede uno inclinar hacia un lado, e incluso hacer campaña electoral (y mira que estoy teniendo manga ancha), con bastante más elegancia y discreción.

En fin. Otro periódico que ya no podemos tomar en serio. Otra oportunidad perdida, después de que El Mundo dilapidara absurdamente todo el prestigio que pudiera tener. A Público ya sólo cabe agradecerle el hecho de que exista y haga de contrapeso, pero no que haya promovido una renovación del periodismo español.