Texto en español Errando el tiro

Echando un vistazo a El País, me apetece tomar nota de lo que considero dos errores de bulto. Dicho de manera más escatológica, dos meadas fuera del tiesto. Podría decirlo de manera aún más escatológica, pero lo dejaré así. Por una vez, aparentemente (y felizmente) no son obra de periodistas del diario (bueno, algo sí que hay, cómo no.)

La primera a cargo de Rosa Regás, directora dimisionaria de la Biblioteca Nacional. Dice, según Efe y a través de El país,

Con un hombre no se habrían atrevido a esta operación de acoso y derribo, haga lo que haga una mujer siempre es para mal. Lo mismo lo hace un hombre y es para bien.

Ella sabrá por qué lo dice, pero desde mi condición de ciudadano, lo que sé es que la anterior ministra de cultura era (sí, son cosas que pasan) Carmen Calvo (mujer, creo recordar), y que el nuevo ministro es un hombre, César Antonio Molina, pero a su vez cesó como subsecretario de Cultura un hombre (Antonio Hidalgo) para ser sustituído por una mujer (María Dolores Carrión). No veo yo correlación alguna entre sexo, ceses y nombramientos en ese entorno.

Respecto a las críticas feroces a su gestión, dice que con un hombre no se habrían atrevido a tal campaña de acoso y derribo. Ignoro a qué criticantes se refiere, pero como criticada, quizás se está comparando con Jon Juaristi, uno de sus predecesores en el cargo y hombre de nacimiento, a quien "nadie" criticó (pa qué, y eso que sólo ejerció de 2000 a 2001).

A mí, particularmente, siempre me ha importado un bledo si Rosa Regás era hombre o mujer, y es la primera vez que me paro a pensar en que es una mujer, y ha sido por culpa suya. Total: el único sexismo del que, como ciudadano, tengo constancia en este asunto es el de Rosa Regás. Y me da náuseas que se utilice el feminismo de manera espuria. Que lo aclare o que deje la cantinela victimista.

Segunda sandez: en esta ocasión, un ciudadano llamado Pedro Asunción denuncia en El País (aunque este texto en concreto no sé si es suyo o el añadido de un redactor sensacionalista) que "El Área de Gobierno que dirige Ana Botella espía el contenido de las basuras de los madrileños". Se indigna Pedro Asunción porque recibió una carta firmada por la señora Botella, en la que le daba consejos sobre el uso de los contenedores de reciclaje y adjuntaba fotos con supuestos usos erróneos de dichos contenedores.

El señor Asunción quiere dejar claro que esos residuos no son suyos, y le parece "alucinante" que le "espíen la basura". Tacha la actuación de esa área del gobierno de "disparatada", y dice que no quiere espionaje, que si la señora Botella quiere saber sus secretos, que le pregunte y él verá si se los cuenta o no. Y que se siente vigilado y vulnerable ante los órganos de poder, que no tienen ningún derecho a espiar sus hábitos y costumbres, "por mucho que la persona al cargo sea la mujer de Aznar".

Yo no sé qué es peor, si la estulticia que el firmante (a mi juicio) demuestra, o el amarillismo partidista que un periódico de tirada nacional destila a cuenta de algo tan absurdo. Lo que no dice el señor Asunción es que esa carta le llegó (una cosa en la que sí aplaudo al diario es que publica la foto de la misma) en calidad de presidente de su comunidad de vecinos. Nadie ha espiado, y mucho menos sus hábitos, sino que se informa a la comunidad (a través de su presidente, cosa que entiendo lógica) de un fallo en la atención de una de sus obligaciones ciudadanas.

Por otra parte, el argumento de Asunción es tan peregrino como que si un agente de tráfico se acerca y no digamos ya que me multa, sino que simplemente me informa educadamente de que voy demasiado rápido, me siento indignado porque me espía. (Con el añadido de que, insisto, esta vez ni siquiera se dirigen a él como persona física, sino como presidente de la comunidad de vecinos.)

Veo constantemente cómo mucha gente no parece capaz de distinguir un cubo de otro. A mí me pide el cuerpo enseñárselo a patada limpia, y este tío se enfada porque una responsable del Ayuntamiento intenta decírselo con el mayor respeto. Se enfada porque los poderes públicos hagan su trabajo; seguramente se enfadará también cuando no lo hagan. Y a mí lo que me apetece es aplaudir con las manos y los pies a Ana Botella, que tiene no sólo el derecho, sino el deber de hacer lo que ha hecho en este caso.

Sí, exacto: "por mucho que sea la mujer de Aznar". Ojalá lo hiciera todo así y ojalá cundiera el ejemplo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que ver lo bien que le sientan las vacaciones a algunos...¡si hasta lo que hace Ana Botella está bien!!!

Esfer dijo...

Hombre yo por lo que lei en el artículo de Rosa Regás, la acusaron de no haber hecho NADA. Si hubiera estado un hombre le habrían dicho: "ahí machote, con tranquilidad".

Lo de la basura pues hombre, un cartón de pizza no es que parezca que hayan tenido que molestarse mucho en "rebuscar" entre su basura que digamos. A mí me parece peor que haya 3 cubos de colores y luego los camiones sólo tengan 2 "contenedores". ¿Llevan los envases en la cabina o qué? Por no hablar de que, al menos en Oviedo, tengo visto cómo el color del cubo no indica en absoluto a cuál de los 2 contenedores va a ir a parar esa basura...

Guti dijo...

Anónimo: a Ana Botella y a Zapatero los juzgo por sus actos, no por sus etiquetas, que me importan poco (siempre lo digo, y nadie me cree). Cuando esos actos son correctos (vamos, me lo parecen a mí), lo son. En este caso la aplaudo, ya lo he dicho. En lo de las peras y las manzanas la ridiculizo.

Esfer: sobre Regás, no sé de dónde sale que de haber sido un hombre le habrían dicho eso. Yo no tengo en qué basarme para tal conclusión. Salvo en prejuicios sexistas, que creí que de lo que se trataba era de evitar.

Si te acusan de no haber hecho nada, la defensa adecuada es "he hecho esto y esto y esto", no "si fuera un tío me lo consentirías". Como se decía en mi casa... si mi güela tuviera rueda, sería un carretillo.

Respecto a la basura, estoy de acuerdo contigo. Precisamente; lo bueno es reciclar, y ese es mi criterio para distinguir el bien del mal. Quiero ver cartas indignándose porque el ayuntamiento no cumple su parte del reciclaje, no porque hace esfuerzos para que se recicle. En este caso, el Ayuntamiento tiene razón y el ciudadano no (a mi modo de ver). Ojalá hubiera un guardia municipal en mi portal abroncando a los zoquetes que no son capaces de echar la basura en el cubo correspondiente. Independientemente de eso, sí, también quiero ver a los ciudadanos pidiendo cuentas de qué se hace con los cubos y exigiendo la dimisión de todo quisque si se ve que no hacen lo que tienen que hacer.

Esfer dijo...

Ups se me olvidaron las etiquetas de "ironic".

Vamos que estoy totalmente de acuerdo contigo y sólo quería señalar sus argumentos ante: "Eres una vaga".

Guti dijo...

Ups se me olvidaron las etiquetas de "ironic".

Mierda, pues no lo pillé. Perdón por el sermón :-)

Esfer dijo...

Mierda, pues no lo pillé. Perdón por el sermón :-)

Tranquilo, no es la primera vez que tengo problemas por no saber explicarme :-P.

Por cierto que al parecer en Japón hay gente que sí que se dedica a "rebuscar" entre la basura de sus vecinos y comprobar si separas la basura en condiciones. Al menos recuerdo haber visto un par de fotos de un portal con una bolsa de basura abierta y un cartel para que se viera que "el del segundo no recicla".

De todos modos prefiero confiar en la buena fe de los ciudadanos que instaurar un estado policial... manías de uno que aprecia la libertad :-P.

Anónimo dijo...

Me gustaría saber que meritos tiene la botella para estar donde está, es más, me pregunto si no hubiera sido mujer de Aznar estuviera ahora donde está.

Lo mismo digo de la de Areces.

Guti dijo...

Ah, muy de acuerdo, podemos preguntárnoslo. Simplemente, es un tema de debate distinto. Globalmente, atendiendo a todos sus actos y declaraciones que he podido conocer, Ana Botella no es santa de mi devoción, precisamente.

Pero ciñéndonos a esta actuación concreta suya, me parece muy correcta. Como decían por ahí, "lo que ye, ye".