Testu n"asturiano Estudiantes, pal empresariu Testu n'asturiano

Lleo güei en La Nueva España que'l presidente de la Conferencia de Directores d'Escueles d'Inxeniería Técnica Industrial, Enrique Ballester Sarriás, dixo-y al periodista que la ventaxa de los Estaos Xuníos en formación ye que nun tienen ministeriu d'educación.

Va muncho que deprendí a nun creyer lo que lleo nos periódicos (y nesti en particular). Pero a lo meyor ye verdá que Enrique Ballester dixo esto (tradúzcolo, porque de toes maneres lo que escribió'l periodista nun va ente comilles, así que él tradúxolo tamién):


Nun tienen Ministeriu d'Educación. Lo que sí tienen ye un fuerte sistema d'acreditación de títulos por empreses esternes. Lo que necesitamos equí son espertos neses auditoríes que certifiquen la calidá de la enseñanza. Equí, lo que se fai agora ye cumplir lo que marca'l Ministeriu d'Educación pa unes asignatures, nun se forma conforme a lo que piden los empresarios, nun sólo los de al lláu, sinon tamién los de los otros países de la Unión Europea.

Ehí lo tienes. Ye meyor que los títulos los acrediten "empreses esternes", y necesitamos facelo nosotros tamién. Cumplir lo que marca'l ministeriu ye malo; hai que facer lo que digan los empresarios. Además, tien que ser lo que digan tanto los españoles como los de fora (si ye que piden toos lo mesmo, supongo, que si no... a ver a quién facemos casu nes universidáes).

N'El País dicen qu'hai que financiar les universidáes según la calidá que tengan. El qu'escribió l'artículu diz que el nun sabe cómu se va medir la calidá docente, pero bueno, que eso nun pué ser escusa, qu'hai que facelo igual. Valiente fatu. O listu, nun sé cómo decilo. A mí paezme qu'hai que facer que tol mundu se lleve bien. Nun sé cómo facelo, pero nun ye escusa, hai que facelo. Claro, nín.

Ya escribí dellos artículos (nesti casu, n'inglés) sobre estos temas. Pero agora entérome de que lo que fai falta p'arreglar la universidá (dando por fecho que tá mal, que nun sabía yo que tuviera tan mal) ye quitar el Ministeriu d'Educación. No, non facer que funcione meyor; quitalu, y facer lo que digan los empresarios, que de tola vida foron los que más sabíen sobre educación.

Insisto. Nun sé si Enrique Ballester dixo eso. Pero si lo dixo... mándo-y dende equí un aplausu y mediu pola so sapiencia. Nunca acaba ún de deprender coses nueves.

2 comentarios:

raf. dijo...

Una empresa, por definición, es una organización dedicada a ganar cuanto más dinero posible. Que las cosas se hagan bien, en principio, no le importa. Lo que más le importa es el beneficio económico. (al menos en teoría)

La Universidad es, por definición, una organización dedicada a enseñar a sus alumnos a hacer bien las cosas. Que se maximice el beneficio económico, a la Universidad no le importa, en principio. Lo que más le importa es hacer las cosas bien. (al menos en teoría, que conocemos muchos ejemplos que contradicen esto).

Entonces, las empresas y la Universidad tienen objetivos diferentes. Y sin embargo, tienen que entenderse, están socialmente obligadas a ello (aunque también les reporta mutuos beneficios).

Para eso, hay que acercar posturas. Las empresas cambian su modelo de negocio de forma que si hacen las cosas bien, ganan más dinero. Entonces empiezan a necesitar de la Universidad (o más concretamente, de los estudiantes formados en ella). La Universidad cambia su modelo de enseñanza haciendo que la formación que ofrece esté más orientada a las necesidades de la empresa. Entonces, empieza a pensar en la empleabilidad de los estudiantes que forma y en el sentido práctico de sus enseñanzas.

Se podría decir que este proceso está ocurriendo actualmente, y tiene tiranteces. Por un lado la Universidad a veces se queda atascada en la torre de marfil y se olvida de la parte práctica de sus enseñanzas. Esto es criticable. Por otra parte, las empresas a veces se creen que la Universidad tiene que estar a su servicio, cuando esto no es verdad (por la definición propia de Universidad). Y esto también es criticable, y creo que es lo que la pasa al empresario citado.

La Universidad tiene que estar al servicio de sus alumnos y de la sociedad. Sociedad no es igual a Empresas. La ecuación Sociedad=Empresas es una gran mentira neoliberal y distorsiona la visión de la realidad.

En resumen, mi opinión es que el objetivo de la Universidad es por un lado, ofrecer la mejor formación posible objetivamente hablando (por definición) , y también ofrecer contenidos prácticos y conocer y enseñar la realidad empresarial a la que van a salir sus titulados (por mandato social). El objetivo de las empresas es conseguir que haciendo las cosas bien (por mandato social) se maximicen sus beneficios (por definición).

Lo que significa "hacer las cosas bien" es un término muy abierto. Para mí sería hacerlas respetando el medio ambiente y de forma sostenible, entre otras.

Guti dijo...

Estoy básicamente de acuerdo contigo. El problema es que se está interiorizando como dogma de fe lo siguiente: sociedad = empresas, la universidad está al servicio de las empresas. Yo creo en el equilibrio que describes tú: ni tanto, ni tan poco. Respeto mutuo, simplemente.