Texto en español Si yo fuera

Si yo fuera catalán.

Si yo oyera al conseller de salud decir esto que parece ser que ha dicho.

Si yo fuera alguien que está en su casa, acojonado esperando el resultado de un escáner. O esperando que por fin llegue el día en el que le van a hacer el escáner.

Si viniera este individuo, cuyo nombre no quiero escribir porque preferiría olvidarlo, y dijera que como hay poco dinero hay que asumir que "la salud es un bien privado que depende de uno mismo, y no del Estado", como si el Estado no fuera uno mismo, y el estado fuera él.

Si lo oyera decir "no hay un derecho a la salud, porque ésta depende del código genético que tenga la persona, de sus antecedentes familiares y de sus hábitos, que es lo que sería el ecosistema de la persona".

Si lo oyera decir "el usuario debe tener la responsabilidad moral de que cuando no trata bien a su salud la tenemos que pagar entre todos".

Si lo oyera decir, después de estar en una lista de espera acojonado con mis manchas o mis dolores, que cada año se pierden 330.000 vistas de médicos especialistas "porque los pacientes no se presentan a las citas", y que eso representa "un derroche de recursos que tiene un coste anual de más de diez millones de euros", y que (aunque esto no lo entrecomillan) hay personas que cancelan fechas de operaciones programadas porque están de vacaciones o tienen otras actividades.

Si yo fuera catalán, y estuviera en una sala de espera (donde, normalmente y según mi experiencia, se espera) y le oyera decir que "el tiempo de un médico que no se usa se pierde para otra persona".

Si yo fuera ese, le diría: mira, lumbrera.

Tal como lo estás contando, parece que eres de esos que dibujan un sistema sanitario en el que la gente se cuelga del teléfono para pedir cita... porque no tiene consola de videojuegos. Un sistema sanitario en el que los médicos, debido a la cantidad de pacientes que falta a la cita, están mano sobre mano sin nada que hacer, y en el que casi siempre cada consulta dura más de lo necesario por rellenar la jornada. Un sistema sanitario en el que es bastante habitual que alguien que tiene que operarse lo cambie de fecha porque juega el Barça, o por motivos aún más peregrinos.

Mira, lumbrera, le diría.

La salud no es un derecho, pero lo que sí es un derecho es la protección de la salud. Y, fíjate, compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública. Pública, no privada. Y fíjate si es así, que estoy copiando trozos del artículo 43 de la Constitución, mientras tú te metes en lo que sería un jardín de tres pares de cojones, que eso del jardín sí que viene a ser lo que sería siendo un ecosistema. También podrías echar un ojo a los artículos 22, 25 y 28 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Lumbrera, tienes 70.000 pacientes en lista de espera, en esa lista en la que la espera máxima para una intervención es de "sólo" 45 días en caso de cáncer, pero para una rodilla puede ser de 12 meses, y para una hernia discal de 9 meses, esa lista que en vez de reducirse ha aumentado un 4,6% en un año.

Lumbrera, tendrías que estar rabiando, hincando los dientes en las farolas, para encontrar la manera de tratar a más gente, más y mejor. Pero lo que te oigo es dar a entender que esto es un jijíjajá, que esos 70.000 se entretienen cancelando operaciones para irse de vacaciones.

Si te oyera, mientras pendo de un hilo, acusarme indirectamente de ir al médico por diversión...

Creo que no te haría nada. Creo que lloraría de rabia y de impotencia.

Como no soy catalán ni, por ahora, estoy en esa situación, intento ser frío y pensar que no estás haciendo propaganda neocon ni justificando recortes salvajes ni torpedeando la sanidad pública, en contra de tu obligación. Quiero pensar que tu intención es buena, que te estás refiriendo a una minoría de pacientes, y que simplemente eres tan sumamente torpe y negligente que no te das ni cuenta de lo que parece.

Pero tanto si yo fuera uno de esos, como ahora que no lo soy, te digo una cosa: ojalá no tengas que verte en esa lista, lumbrera. Pero creo que aprenderías mucho.