Texto en español Las guitarras más guapas del mundo (I): las raras

Ya apunté hace tiempo que por ahí hay guitarras maravillosas, de marcas desconocidas.

La cosa es, en realidad, peor aún: algunas de las mejores guitarras que se pueden encontrar no son de "marcas", sino de luthiers concretos, personas que hacen guitarras (pocas) con sus propias manos, creativamente y casi exclusivamente por encargo. Así que en realidad hay infinitas, para perder el gusto.

Una guitarra es, ante todo, un instrumento musical, tan buena o mala como el guitarrista (que es el único que hace la música). Pero una guitarra también es un objeto de artesanía, un diseño, una obra de arte.

Supongamos que da igual el precio, supongamos que da igual si suenan bien o mal. ¿Cuáles son las guitarras más bonitas del mundo? ¿Qué guitarras querría uno tener entre las manos, o colgadas en la pared de casa, por puro placer posesivo y suponiendo también que tuviera paredes suficientes?

No tengo la respuesta. Lo que tengo son algunas fotos de guitarras. Hay tantas, que de alguna manera hay que escoger, y además da para varios artículos. Así que vamos a empezar por las más atrevidas. Estas no son (no todas) guitarras que yo quiera tocar, y no todas combinan bien con mi bolso y mis zapatos; estas están aquí por ser rompedoras y entrar por los ojos.

Vamos allá. Pincha en las imágenes para ver la versión grande, que merece la pena.

Danelectro Dano Pro, 1963

Esta ni siquiera es de caja. Y no es que sea convencionalmente bella, que digamos. Pero tiene algo. Esa pastilla metálica, tubular, que los ingleses llaman lipstick pickup, dicen que es cierto que la fabricaron originalmente a partir de carcasas de lápiz de labios sobrantes. Las Danelectro fueron las primeras que llevaron pastillas de estas, al parecer.

Aparte de eso, esa forma tiene lo suyo; es un diseño audaz, pero sutil (no se trata de poner cuernecillos más o menos llamativos a la guitarra). Y además hay una armonía rara entre esa caja "casi" cuadrada y esa pala inusualmente rectangular. Tiene un aire retro muy especial. Y ese color de plástico marrón es horrendo, pero en esa guitarra... es insuperable.

Dagmar Gretchen (de Pete Swanson)

Las Dagmar son guitarras que, sin que se sepa por qué, parecen coches. Ese borde ajedrezado, la forma tan peculiar (no tiene los lados planos, sino curvos), los selectores de las pastillas uno arriba y otro abajo. Y los agujeros en forma de rayo. Con ese enfoque, claro, el puente y trémolo llevan más metal brillante que un Cadillac. Hay que echarle valor. Luego, sin embargo, la pala es de lo más convencional, y los trastes sin incrustaciones ni nada.

En fin, son guitarras muy llamativas también.


Parker PJ14

En el mundo del rock y del pop son bastante conocidas y apreciadas las guitarras Parker Fly. Son unas guitarras parecidas a las de cuerpo sólido, con los consabidos cuernos, pero con una forma y unas líneas muy especiales. Fueron muy innovadoras en varios aspectos técnicos además de estéticos; llevan compuestos de fibra de carbono, pesan bastante poco, mezclan pastillas acústicas y eléctricas...

Al parecer, el padre de la criatura fue, principalmente, Ken Parker. Pero resulta que aunque Parker Guitars sigue fabricando la Parker Fly, Ken Parker vendió la empresa en 2003, y ahora hace guitarras de jazz de caja, y claro, no son Parker Guitars; son Ken Parker Archtops. De esas hablaremos otro día.

Parker Guitars, para acabar de marear la perdiz, sacó una guitarra de jazz, la línea Parker PJ. Ken Parker no tuvo nada que ver en el diseño, y de hecho estas guitarras parece ser que dieron mal resultado (económico y de calidad), y ya no están por ahí (en el sitio de Parker Guitars ni se mencionan). Pero hay que reconocer que, aunque no sean obra de Ken Parker, están apetitosas a la vista.

Ellipse, de Edward Klein

Es el tipo de guitarras que sólo vas a ver en una feria especializada, o en la tienda del paisano. Este Edward Klein es un luthier canadiense, y en su página puedes ver alguna otra guitarra francamente audaz.

La Ellipse es una guitarra peculiar. Por la forma, por la asimetría, por ese clavijero plantao en mitad de la pala... Pero no sólo por eso.

Una guitarra puede tener una longitud mayor o menor de las cuerdas, y eso influye en el tipo de sonoridad que tienen. Pero ya he visto algunas, y esta es una de ellas, que combinan diferentes longitudes de cuerda, y por consiguiente... los trastes no son paralelos. Las cuerdas graves tienen trastes gradualmente más anchos, así que los trastes están "en abanico". Aquí lo explica, y se ve con claridad.

No sé si yo sería capaz de tocar una guitarra como esta, y me pregunto cómo será intentar poner acordes ahí, sobre todo con cejilla. El abanico no es muy pronunciado, así que supongo que se puede. Pero independientemente de eso, el caso es que quiero una.

Kopo Arobasse

Yo no toco el bajo, pero ya dije que aquí no iban guitarras que necesariamente quiera tocar. Y no me resisto a poner estos bajos.

Kopo es una marca detrás de la cual está un luthier francés, Frédéric Pons, y hace varias guitarras preciosas (y violines, y contrabajos...). Pero en este apartado de rarezas hay que mencionar sus bajos Arobasse. Cuerpo (es un decir) de carbono o metalizado, unas líneas (eso sí está bien dicho) insólitas, y la pala... no os perdáis la pala.

Bueno, de momento la dosis es suficiente. Hay muchas otras guitarras raras; la famosa Pikasso, una guitarra-arpa que hizo Linda Manzer para Pat Metheny (sí, un tío con unas zarpas como las de Metheny puede tocar esa guitarra). O la Kay Kraft, una guitarra antigua también muy peculiar. O esta guitarra gigante. Pero bueno, tampoco son guitarras que yo ansíe poseer, ni siquiera por gula visual.