Texto en español Feliz aniversario, blog

Día 28 de diciembre. Reunión de amigos para tomar algo y celebrar la llegada del nuevo año. Eligen cuidadosamente un local libre de humos.

En la mesa de al lado se sientan dos tipas. Y una de ellas se pone a fumar. El brazo del cigarro, curiosamente, cuelga totalmente extendido, y el cigarro está más abajo que la mesa. Salta a la vista, "no se ha dado cuenta" de que está en un local libre de humos. Por eso esconde el cigarro como una puta avestruz esconde la cabeza.

Tiene prácticamente todos los locales de la ciudad para elegir. Somos los demás los que tenemos que andar mirando los cartelitos y eligiendo. Pues no le vale. Tiene que venir a este, a tocar las narices. Por suerte, avisado el camarero le dice que lo apague. Cómo no, lo tira educadamente al suelo (es sabido que las colillas se desintegran solas, no manchan).

Hace cosa de ¡cinco años! empecé a escribir chorradas aquí. Y me movió la euforia de que por fin se prohibía fumar en los lugares de trabajo.

Hoy, setecientas ochenta y cinco chorradas después, vuelve a ser un gran día, el 2011 ya merece la pena: no se puede fumar en bares y restaurantes. Ha habido que esperar... décadas. Décadas.

Durante este tiempo, he visto cómo la gran mayoría de los blogs de mis conocidos, a los que estaba (y estoy) suscrito han ido languideciendo, quizás con buen criterio. (Aunque muchos que han dejado de escribir se exponen ahora en Facebook con nombre y apellidos e informan de todo lo que hacen, así que no sé si el criterio es tan bueno...)

Y durante este tiempo, de los defensores del abuso he oído y leído lo que se cuenta entre las mayores idioteces, memeces, gilipolleces, estupideces, imbecilidades, sandeces, necedades y bobadas que he leído en mi vida. (Ojo, que no los estoy llamando a ellos idiotas, memos, gilipollas, estúpidos, imbéciles, sandios, necios o bobos, o todo ello a la vez.)

Los hosteleros se quejaban de que los habían "obligado" a hacer una obra. Cosa que, en primer lugar, es mentira, porque nadie les obligó a hacer nada; y en segundo lugar, si tuvo cabida en la ley, fue precisamente porque el gobierno escuchó sus monsergas y sus lloriqueos, y les dio exactamente lo que ellos pedían.

Algunos fumadores cambian de tema y hablan de tolerancia, de coches, de impuestos o del fascismo. Con lo fácil que sería decir la verdad: "Sí, somos adictos, no tenemos ningún control sobre el consumo compulsivo de esta sustancia, no queremos pensar en nuestra adicción ni en sus consecuencias, no queremos que nos lo recuerden, y hacemos daño a nuestros semejantes pero preferimos mirar para otro lado, así que nos inventamos todas las idioteces, memeces, gilipolleces, estupideces, imbecilidades, sandeces, necedades y bobadas que podemos; todo, con tal de evitar admitir nuestra responsabilidad."

Había idiotas (sí, idiotas) que decían que era inaceptable que no se pudiese fumar en un lugar de trabajo, y que después de un tiempo decían que en el fondo casi lo agradecían porque así fumaban menos. En mi opinión, hay que ser muy cabrón para oponerte con todas tus fuerzas a dejar de torturar a tus compañeros y machacar su salud, y luego decir que en el fondo te parece bien porque fumas menos.

Otra vez, mucho mejor que yo lo escribe Antonio Rico: Gran premio "clavo ardiendo".

Bueno, es un gran día. La pena es que los fumadores, con la norma, no van a sufrir ni la décima parte de lo que hemos sufrido todos los demás.

17 comentarios:

Michel Mourre dijo...

¿Costaba tanto no prohibir que los locales pudieran habilitar pequeños espacios (de tamaño máximo para que no haya trampa, si quieres, y con unas estrictas condiciones de ventilación, etc.) en las que los fumadores pudieran ejercer SU DERECHO a fumar sin tener que salir a la calle y sin molestar a ninguna persona que no quiera tragar el humo de otros?

La gestión de todo este tema por parte del gobierno me parece una chapuza, con lo fácil que hubiera sido contentar a todos. Si los políticos por una vez hicieran su trabajo y buscaran la mejor solución en vez de lo fácil que es prohibir y prohibir, incluso los fumadores estarían a favor de esta ley.

Desterrar el humo de los lugares en los que se reúnen personas es un avance tremendo, y seríamos una sociedad muchísimo más madura si hubiéramos sido capaces de compatibilizar los derechos de todos, pero creo que aún estamos demasiado atrasados para eso.

Guti dijo...

Michel: yendo por partes. Gracias por intervenir, ante todo.

Primero: los fumadores no tienen DERECHO a fumar ahí. Que yo sepa, el consumo de un producto determinado, en cualquier tiempo y lugar, no es un derecho y nunca lo ha sido. Yo no tengo derecho a jugar al baloncesto en un bar (en ninguna circunstancia, y a nadie se le ocurre habilitarme un espacio para ello).

Segundo: prohibir no es lo fácil para el gobierno. Si fuera así, lo habrían hecho cuando debían, en 2006. Aquello sí que fue una chapuza, por intentar contentar a todos y ser conciliadores. Para lo que les sirvió: para encima llevarse las hostias. Si no transiges, eres autoritario; si escuchas y negocias, eres dubitativo.

Tercero. ¿Por qué no se puede hacer lo que propones? Pues porque los fumadores, y sus cómplices la mayoría de los hosteleros, tuvieron décadas de oportunidades para hacer bien las cosas. Y han demostrado, ELLOS, hasta la saciedad, por activa y por pasiva, que no vale NADA excepto una prohibición expresa y total. Todas las medias tintas son un arma arrojadiza para los de siempre, esos que predican la tolerancia pero te dicen: "Yo no veo ningún cartel, así que yo puedo fumar aquí" (a mi me lo ha dicho hasta un guardia civil en un aeropuerto, puro en mano, y habiendo un cartel por el otro lado de la columna junto a la que estábamos). Si pones una superficie máxima o mínima, ya se encargarán de medirla creativamente (ya lo hicieron en 2006). Si hablas de requisitos técnicos, ya se encargarán de decir que tienen unas cortinas, o unos ventiladores mágicos, que son la hostia y no dejan pasar el humo (lo hicieron en 2006). Si les das la OPCIÓN de decidir invertir en una instalación, te culparán de OBLIGARLES a hacerla, y te pedirán que se la paguemos los ciudadanos, y llorarán y patalearán (lo hicieron en 2006 y lo hacen ahora). Si exiges una separación estricta, y que los camareros no entren, la puerta estará abierta, y los fumadores encenderán, como hacen siempre, "cuando van a entrar" y apagarán "de la que salen", o saldrán a por sus consumiciones con el cigarro "sólo un momento".

¿Tengo yo derecho a que me hagan una cabina insonorizada a mi medida porque me apetece oír música? Ah, es por la adicción. ¿Tengo derecho a que me hagan una cabina donde poder chutarme la heroína en cada bar, cuando me pete? No.

¿Debe el estado facilitar una conducta mortal? NO. Para compatibilizar los derechos de todos, ya hace bastante con respetar (eso sí, por supuesto) que cada cual consuma si quiere. Pero no donde y cuando quiera, ni dando facilidades. El Estado tiene que dar facilidades para el deporte, la sanidad, la salud, la educación, la cultura. En un sitio en el que se consumen alimentos, lo que debe hacer es disociar definitivamente un consumo y el otro, que están asociados por motivos absurdos.

Guti dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Michel Mourre dijo...

Gracias por la respuesta.

Cuando dije lo de "su derecho" me refería a que los fumadores están en su derecho de fumar. En general, no en un sitio específico. Los propietarios de locales, creo yo, también están en su derecho de permitir que en su propiedad se consuma cierto producto siempre que no sea ilegal. Si les interesara que en su local se jugara al baloncesto podrían adaptarlo para ello evitando molestias a los demás (al igual que se habilitan espacios para jugar al billar, etc.), pero con esta ley se les prohíbe habilitar su local para que se consuma sin molestar a los demás un producto que es legal.

Sobre el segundo punto, creo que prohibir sí es muy fácil para los gobiernos. Recurren a ello muchas veces en lugar de buscar alternativas, pero ese es otro tema.
En lo que estoy de acuerdo es en que en 2006 hicieron otra chapuza. Eso sí, no creo que en aquella ocasión intentaran contentar a todos ni fueran conciliadores. Lo que hicieron fue mostrar cobardía y hacer las cosas a medias. El derecho que debe prevalecer es el de los no fumadores a no respirar el humo de los demás, y con esa ley lo único que se hizo fue obligar a que en los locales de más de X metros se separaran las zonas de fumadores y no fumadores. Los locales de menos de esos metros (una gran mayoría si hablamos de bares) no tenían por qué hacerlo, lo que en la práctica supuso que los no fumadores tenían que seguir tragando humo. Conclusión: los no fumadores seguían sin poder evitar el humo salvo excepciones, los fumadores apenas notaron cambios y los hosteleros gastaron dinero para nada.

En cuanto al tercer punto, no comparto lo de que no vale nada excepto la prohibición por lo que digo más arriba: nunca se tomaron medidas en las que de verdad se protegiera al no fumador a no ser ahora, que se discrimina al fumador, así que no me resigno a pensar que es la única salida.
¿Que muchos fumadores hasta ahora se han aprovechado de la situación con sus "yo no veo ningún cartel" y demás? Sin duda, pero también hay muchos otros que reconocen que no está bien hacer tragar a los demás el humo de su cigarro.
Sobre las trampas posibles en cuanto a medidas, requisitos técnicos y demás, ¿es que no sería posible que los recursos que se van a gastar ahora para asegurar que nadie fuma donde no debe se invirtieran en asegurar que los requisitos se cumplen estrictamente y las medidas se ajustan a la ley? También ahora podría haber "trampas", y gente fumando en el baño o en el cuarto privado de un bar, o encender el cigarro justo antes de salir del local...
Lo que también está claro es que el problema de fondo está en la educación. Mucha gente que ha estado en diferentes lugares de Europa me cuenta que en ciertos países los locales pueden habilitar pequeñas zonas para fumar y la gente cumple estrictamente. La convivencia entre fumadores y no fumadores es ideal, y si eres de fuera y se te ocurre encender un cigarro donde no debes te vas a la calle.

Michel Mourre dijo...

(Tengo que ponerlo en dos veces porque no me entraba la respuesta. Disculpa la longitud del mensaje)

Obviamente no tienes derecho a que te hagan una cabina insonorizada, ni tampoco los fumadores tienen derecho a que se les habilite una zona para fumar porque a ellos les de la gana. Esa decisión la debe tomar el propietario del local, y ahora se le está prohibiendo tomarla. Siguiendo con lo de la música te pongo otro ejemplo: la música de la mayoría de los bares está a un volumen bastante elevado, lo cual daña la salud auditiva, hace que muchas veces salgas con los oídos taponados, etc. ¿Debe el gobierno prohibir que el volumen supere X decibelios? Ahora hay un límite, sí, pero para que el ruido no afecte a quienes están fuera, no se protege a quienes están dentro.

Sobre lo último, el Estado no debe facilitar una conducta mortal, es que en mi opinión no debe ni meterse en eso. Lo próximo qué sería, ¿la comida rápida? ¿Los deportes de riesgo? ¿La actividad X que según el Estado es perjudicial (no es el caso del tabaco, que objetivamente mata)? Quien quiera que fume, y quien no quiera que no fume. Si el dueño de un local quiere habilitar una sala para fumadores que lo haga. Que ni se le obligue ni se le prohíba (y si protestan que se aguanten). Esos espacios habilitados no serían una facilidad que da el Estado sino una facilidad que darían los propietarios. El Estado ahí sería neutro y ahora no lo es.

Me parece muy bien que se fomente la sanidad, el deporte y demás, y que no se den facilidades para los fumadores, pero ponerles trabas tampoco.

Kalvy dijo...

La principal carencia que veo en esta ley es que no nos paguen clases de aikido o algún otro arte marcial defensivo a los que pretendemos que se cumpla. Me habrían venido muy bien cuando un adalid de la libertad estuvo a punto de atizarme por avisar al camarero de que estaba fumando. Pero a falta de artes marciales defensivas bueno es agachar la cabeza y dar la razón (como a los tontos). Sí, para no verme envuelto en la primera pelea de mi vida encima tuve que ser yo el que se disculpase.

Lo más triste es que no es la primera vez. Hace un tiempo (pero ya con la ley del 2006 vigente) indiqué a otra persona que no podía fumar dentro del tren. Ante tal abuso él lógicamente no apagó el cigarrillo, sino que se levantó del asiento dispuesto a defender su libertad por todos los medios. Afortunadamente para mi integridad física otra persona que viajaba con él le apagó el cigarrillo y le hizo sentarse. Eso sí, aún después de sentado no desaprovechó su oportunidad para seguir manifestándose en contra de mi atropello con un conmovedor "seguro que eres del PP". Creo que nunca había oído hablar de Madrid.

Y sí, este comentario es totalmente parcial y subjetivo. Tal vez me tocaron los dos únicos fumadores de España que amenazan violentamente a quien les dice que no pueden fumar en un lugar de no fumadores. Y a lo mejor resulta que hay muchos más no fumadores que amenazan con violencia física a fumadores para que apaguen sus cigarrillos. Pero necesitaba quejarme... y ya que yo no tengo blog personal consideré que un comentario en tu artículo era un lugar muy afayaízu ;)

Finalmente, y ya que estoy quejica, yo tengo otra experiencia distinta respecto a El Oriental. Hace unos pocos días (antes de la nueva ley, pero cuando El Oriental era supuestamente libre de humos) fuimos allí precisamente para poder respirar tranquilos. Y no es que hubiese gente fumando a escondidas, sino que lo estaban haciendo en la barra, literalmente en las narices de los camareros. Lo de que el camarero mande apagar el cigarrillo si le avisas está bien (de hecho la primera (y última) vez que estuve en La botica del indiano, ni con ésas), pero si no lo manda por iniciativa propia (como sí ocurre en la cafetería Oxford) a mí, francamente, no me vale.

De nuevo, esto es lo que yo sé sobre cómo actúan los camareros en esos lugares; otras personas pueden haber tenido experiencias distintas (YMMV, que dirían los anglosajones).

Kalvy dijo...

La principal carencia que veo en esta ley es que no nos paguen clases de aikido o algún otro arte marcial defensivo a los que pretendemos que se cumpla. Me habrían venido muy bien cuando un adalid de la libertad estuvo a punto de atizarme por avisar al camarero de que estaba fumando. Pero a falta de artes marciales defensivas bueno es agachar la cabeza y dar la razón (como a los tontos). Sí, para no verme envuelto en la primera pelea de mi vida encima tuve que ser yo el que se disculpase.

Lo más triste es que no es la primera vez. Hace un tiempo (pero ya con la ley del 2006 vigente) indiqué a otra persona que no podía fumar dentro del tren. Ante tal abuso él lógicamente no apagó el cigarrillo, sino que se levantó del asiento dispuesto a defender su libertad por todos los medios. Afortunadamente para mi integridad física otra persona que viajaba con él le apagó el cigarrillo y le hizo sentarse. Eso sí, aún después de sentado no desaprovechó su oportunidad para seguir manifestándose en contra de mi atropello con un conmovedor "seguro que eres del PP". Creo que nunca había oído hablar de Madrid.

Y sí, este comentario es totalmente parcial y subjetivo. Tal vez me tocaron los dos únicos fumadores de España que amenazan violentamente a quien les dice que no pueden fumar en un lugar de no fumadores. Y a lo mejor resulta que hay muchos más no fumadores que amenazan con violencia física a fumadores para que apaguen sus cigarrillos. Pero necesitaba quejarme... y ya que yo no tengo blog personal consideré que un comentario en tu artículo era un lugar muy afayaízu ;)

Finalmente, y ya que estoy quejica, yo tengo otra experiencia distinta respecto a El Oriental. Hace unos pocos días (antes de la nueva ley, pero cuando El Oriental era supuestamente libre de humos) fuimos allí precisamente para poder respirar tranquilos. Y no es que hubiese gente fumando a escondidas, sino que lo estaban haciendo en la barra, literalmente en las narices de los camareros. Lo de que el camarero mande apagar el cigarrillo si le avisas está bien (de hecho la primera (y última) vez que estuve en La botica del indiano, ni con ésas), pero si no lo manda por iniciativa propia (como sí ocurre en la cafetería Oxford) a mí, francamente, no me vale.

De nuevo, esto es lo que yo sé sobre cómo actúan los camareros en esos lugares; otras personas pueden haber tenido experiencias distintas (YMMV, que dirían los anglosajones).

Guti dijo...

Por partes:

1) Creo que entonces estamos de acuerdo en que los fumadores NO tienen derecho a fumar donde y cuando quieran. Así que cualquier argumento sobre el supuesto derecho que tienen de fumar en un bar, podemos ya dejarlo atrás.

2) Quedan entonces los dueños de los establecimientos. Bueno, la salmonela en sí misma no es ilegal, y consumirla tampoco. Ni son ilegales las ratas, ni es ilegal comer pelos. Pero no puedes suministrar nada de eso en tu negocio. La comida es legal, y un propietario que no tiene la licencia apropiada NO puede suministrar comida en su negocio. Resumen: que un producto sea legal no implica que se pueda consumir en cualquier negocio.

3) Lo que hicieron fue mostrar cobardía y hacer las cosas a medias.

Ya lo dije: si eres taxativo eres autoritario, si eres conciliador eres cobarde. Cuando no hay ninguna forma buena de hacer las cosas, no se puede culpar a alguien por hacerlas "mal"...

4) con esa ley lo único que se hizo fue obligar a que en los locales de más de X metros

Eso es absolutamente falso. No se obligó a nadie a separar nada ni a hacer ninguna obra, excepto poner cartelitos en las puertas. Cero obligaciones, cero inversión. Es una mentira de los hosteleros.

5) también hay muchos otros que reconocen que no está bien hacer tragar a los demás el humo de su cigarro

No creo que sea necesario demostrar que o no existen o son una rareza estadística...

6) que los recursos que se van a gastar ahora para asegurar que nadie fuma donde no debe se invirtieran en asegurar que los requisitos se cumplen estrictamente

No. Hacen falta muchos menos recursos para comprobar que no se fuma que para mantener cien mil pleitos con cien mil hosteleros y comunidades autónomas que se inventan interpretaciones pintorescas de conceptos como "separado" o "ventilación independiente".

7) ¿Debe el gobierno prohibir que el volumen supere X decibelios?

En mi opinión, sin ninguna duda, sí. Pero díselo a los hosteleros... que llamarán al gobierno nazis, fascistas y cosas peores.

Idealmente, lo que dices de las cabinas estaría muy bien, pero insisto: no me imagino cómo habría que escribir esa ley para que resistiera las tonterías de los hosteleros y los fumadores. Es inviable.

TUVIERON SU OPORTUNIDAD, y demostraron claramente que no hay nada que hacer. Las medias tintas no valen.

8) Mucha gente que ha estado en diferentes lugares de Europa

Yo he estado en algunos, también, y no he visto cabinas en ninguna parte. Lo que abunda es lo normal: el que decida fumar que se comporte como un adulto y asuma su propia decisión sin cargársela a nadie. Irlanda (el país de los pubs y la cerveza), Italia (país mucho más indómito que el nuestro), Suecia o Finlandia (mira que está frío para salir a fumar), Reino Unido (los reyes del individualismo, que van por libre, que no quieren euros, que no aceptan ni tener DNI)... No he tenido que tragar humo en NINGÚN sitio. Excepto aquí. (El único sitio en el que se van a arruinar los hosteleros... Qué risa.)

Ah, ni la comida basura ni los deportes de riesgo han supuesto una agresión tan evidente a la salud AJENA como el tabaco.

Guti dijo...

Kalvy... Hay un comentario tuyo que no sale aquí, no sé por qué ¿? pero a mí me llegó al correo. ¿Se volvió tonto Blogger? ¿Quieres que pegue yo el comentario?

Michel Mourre dijo...

2) Efectivamente no se puede servir comida en tu local si no tienes una licencia para ello, pero es que con esta ley no puedes permitir fumar ni con licencia ni sin licencia ni habilitando zonas ni sin habilitarlas. Excesivo para mi gusto.
Lo de la salmonela, las ratas y los pelos es evidente, pero son cosas distintas. Yo no digo que a los establecimientos no se les pueda exigir cumplir unas normas para respetar la salud de los clientes, lo que digo es que no se les prohíba tomar las medidas adecuadas para que la gente fume sin molestar a nadie. Lo veo parecido a prohibir que en un local se sirva comida y que además no se permita a su dueño tomar las medidas adecuadas para hacerlo sin contagiar salmonela o sin que haya ratas. Si lo hace en condiciones de salubridad, ¿por qué prohibírselo?

3) La forma buena (para mí, claro) es la que propongo, la cual no se ha llevado a cabo en ningún momento como para decir que no es posible. El gobierno no fue conciliador con la anterior ley porque no protegió los derechos de los no fumadores, no lo digo porque haya que criticarlo haga lo que haga.

4) Ok, no lo expresé bien: "lo único que se hizo fue obligar a que, SI QUERÍAN QUE SE PERMITIERA FUMAR, en los locales de más de X metros...".

5) ¿Y eso por qué? Lo mismo podría decirte yo de tu muestra estadística, ya que realmente conozco a poca gente a la que no le importe que los demás se traguen su humo. Para llegar a una respuesta tajante creo que no podemos fiarnos ni de tu muestra ni de la mía, pero te aseguro que conozco a pocos, si los conozco, a los que les de igual que alguien se trague su humo.

6) O quizá haga falta gestionar mejor esos recursos. En la ley también se podría especificar sin ambigüedades qué es un tamaño máximo y qué es una ventilación adecuada. El que no lo cumpla, fuera (ahí que sean todo lo autoritarios que quieran, tanto como con la comida ya que se trata de proteger la salud), pero me imagino que es más fácil escribir "está prohibido" que escribir toda una retahíla de requisitos estrictos y no ambiguos.

7) Bueno, al menos mantienes la coherencia con respecto a lo del tabaco. Otros no lo hacen.
Tan inviable no será cuando en otros países lo hay, ¿no? Al menos estamos de acuerdo en ello "idealmente", en la práctica ya es otra historia :)
Yo creo que no tuvieron su oportunidad porque era una situación totalmente diferente en la que el fumador no estuvo realmente protegido, aunque en ningún momento te voy a negar que los hosteleros se quejan de vicio y mirando sólo a su bolsillo.

8) Pues sería en países diferentes, pero eso existe porque tengo varias descripciones de ello aunque yo personalmente no he tenido la suerte de poder viajar demasiado para comprobarlo.
Lo de la supuesta ruina de los hosteleros con esta ley no te lo voy a discutir, por supuesto. Es absurdo.

Sobre lo último, si al Estado siempre le moviera la defensa de las personas bastaría con eso, pero es que lamentablemente no es así y si se le legitima para hacer eso en cualquier otro momento puede ser otra cosa que no sea tan evidente ni tan justa. Y no es conspiranoia, es que los intereses económicos pesan mucho y la propaganda trabaja a todo trapo para cambiar mentalidades. Lo siento pero prefiero que el Estado se limite a lo que dice que tiene que hacer: proteger a las personas. Prohibir que se habiliten espacios para que los fumadores no molesten a los no fumadores ya es más que proteger a las personas, es penalizar a los fumadores.


Por cierto, me he dado cuenta de que tu post también tenía como objetivo "celebrar" el aniversario del blog y no dije nada, así que felicidades por ello y a seguir.

Kalvy dijo...

Guti, lo cierto es que a mí me dio error al publicar, pero curiosamente al volver a la página anterior para recuperar el mensaje me dijo que sí que había sido publicado...

No tengo copia de lo que escribí, así que sí, pega tú el mensaje por favor :)

Kalvy dijo...

La principal carencia que veo en esta ley es que no nos paguen clases de aikido o algún otro arte marcial defensivo a los que pretendemos que se cumpla. Me habrían venido muy bien cuando un adalid de la libertad estuvo a punto de atizarme por avisar al camarero de que estaba fumando. Pero a falta de artes marciales defensivas bueno es agachar la cabeza y dar la razón (como a los tontos). Sí, para no verme envuelto en la primera pelea de mi vida encima tuve que ser yo el que se disculpase.

Lo más triste es que no es la primera vez. Hace un tiempo (pero ya con la ley del 2006 vigente) indiqué a otra persona que no podía fumar dentro del tren. Ante tal abuso él lógicamente no apagó el cigarrillo, sino que se levantó del asiento dispuesto a defender su libertad por todos los medios. Afortunadamente para mi integridad física otra persona que viajaba con él le apagó el cigarrillo y le hizo sentarse. Eso sí, aún después de sentado no desaprovechó su oportunidad para seguir manifestándose en contra de mi atropello con un conmovedor "seguro que eres del PP". Creo que nunca había oído hablar de Madrid.

Y sí, este comentario es totalmente parcial y subjetivo. Tal vez me tocaron los dos únicos fumadores de España que amenazan violentamente a quien les dice que no pueden fumar en un lugar de no fumadores. Y a lo mejor resulta que hay muchos más no fumadores que amenazan con violencia física a fumadores para que apaguen sus cigarrillos. Pero necesitaba quejarme... y ya que yo no tengo blog personal consideré que un comentario en tu artículo era un lugar muy afayaízu ;)

Finalmente, y ya que estoy quejica, yo tengo otra experiencia distinta respecto a El Oriental. Hace unos pocos días (antes de la nueva ley, pero cuando El Oriental era supuestamente libre de humos) fuimos allí precisamente para poder respirar tranquilos. Y no es que hubiese gente fumando a escondidas, sino que lo estaban haciendo en la barra, literalmente en las narices de los camareros. Lo de que el camarero mande apagar el cigarrillo si le avisas está bien (de hecho la primera (y última) vez que estuve en La botica del indiano, ni con ésas), pero si no lo manda por iniciativa propia (como sí ocurre en la cafetería Oxford) a mí, francamente, no me vale.

De nuevo, esto es lo que yo sé sobre cómo actúan los camareros en esos lugares; otras personas pueden haber tenido experiencias distintas (YMMV, que dirían los anglosajones).

Guti dijo...

Kalvy: pues tuve suerte. Viendo tus precedentes, y las noticias de estos días... es como para echarse a temblar. Y eso que, recuerda, somos nosotros los perseguidores e intolerantes (hay que joderse).

Michel: creo que entonces estamos de acuerdo en varias cosas. Que los fumadores NO tienen el derecho universal que dicen tener a fumar. Que los hosteleros NO tienen derecho, así, en general y en abstracto, a hacer en su negocio lo que quieran con la salud de sus clientes.

Asumido eso, lo que queda es eso de las supuestas cabinas herméticas. Esa ya no es una cuestión de blanco o negro; veo tus argumentos, y no me parecen irracionales (que es mucho más de lo que se puede decir del resto de argumentos que he visto sobre este tema). Sopesando un montón de ideas que sería prolijo describir ahora, mi oposición a tu propuesta es muy clara, pero no porque crea que tu propuesta sea puramente contradictoria o insostenible, como otras cosas que se dicen. Creo simplemente que es mala, y que la ley en eso está mejor como está. Pero esta es una parte opinable.

En lo que estoy absolutamente en desacuerdo es en el punto 5; tío, dime en qué ciudad vives, que me mudo. Vivimos en realidades diametralmente opuestas; en la mía, muy pocas embarazadas dejan siquiera de fumar, así que no digamos del resto de situaciones...

Gracias por los ánimos, gracias por leerme y más aún por escribir.

Michel Mourre dijo...

Pues vivo en la misma ciudad que tú, jeje, lo que pasa que seguramente nos movemos en ambientes diferentes y con rangos de edad distintos.

No digo que no haya gente que sea una incomprensiva, pero lo que es seguro es que la gente con la que me relaciono y he tratado el tema comprende que los no fumadores tienen derecho a no respirar el humo de los demás.
Seguiré con el estudio estadístico aunque ahora con la ley poco importe lo que opinen :)

Saludos.

Guti dijo...

lo que es seguro es que la gente con la que me relaciono y he tratado el tema comprende que los no fumadores tienen derecho a no respirar el humo de los demás.

Ah, no está mal. Pero... ¿fuman en presencia de otros, o no? Obras son amores...

Michel Mourre dijo...

No te voy a decir que entren en un bar y pregunten a cada persona si les molesta que se fume, sobre todo cuando ya hay más gente fumando. En un contexto en el que fumar en bares o restaurantes es habitual no es extraño que se haga sin pensar, lo cual no quiere decir que me parezca bien; que tenía que haber un cambio está claro.

Lo que sí es verdad es que al menos entre la gente con la que me relaciono más a menudo siempre hubo el suficiente respeto como para preguntar si a alguien le molestaba que se encendiera un cigarro estando en la misma habitación de una casa, en un coche o en la misma mesa de un restaurante.

Hace poco por ejemplo se quedó embarazada la pareja de un amigo de mi grupo cercano, se trató el tema y todos estábamos de acuerdo en que no se fumara delante de ella. Incluso los fumadores estaban más por la labor que ella misma (sentimiento de culpabilidad, quizá).
No digo que sea la norma pero sí existe gente que comprende que los no fumadores merecen respeto.

Michel Mourre dijo...

(Ya lo había enviado pero no aparece, así que lo reenvío)

No te voy a decir que entren en un bar y pregunten a cada persona si les molesta que se fume, sobre todo cuando ya hay más gente fumando. En un contexto en el que fumar en bares o restaurantes es habitual no es extraño que se haga sin pensar, lo cual no quiere decir que me parezca bien; que tenía que haber un cambio está claro.

Lo que sí es verdad es que al menos entre la gente con la que me relaciono más a menudo siempre hubo el suficiente respeto como para preguntar si a alguien le molestaba que se encendiera un cigarro estando en la misma habitación de una casa, en un coche o en la misma mesa de un restaurante.

Hace poco por ejemplo se quedó embarazada la pareja de un amigo de mi grupo cercano, se trató el tema y todos estábamos de acuerdo en que no se fumara delante de ella. Incluso los fumadores estaban más por la labor que ella misma (sentimiento de culpabilidad, quizá).
No digo que sea la norma pero sí existe gente que comprende que los no fumadores merecen respeto.