Texto en español 2010: buen y mal pie

Empieza 2010, con tantos propósitos nuevos, y el mundo hace los suyos: cada 1 de enero suelen entrar en vigor muchas disposiciones. Este blog empezó en enero de 2006, cuando por fin se prohibió fumar en los (algunos) centros de trabajo, y ahora empiezan otras cosas nuevas.

Dicen que en TVE no habrá publicidad. Parece que al menos es media verdad. La mayor parte de la emisión fueron imágenes de archivo (mejor que la programación habitual, de todos modos), pero el pasado sábado por la noche pude ver, con pasmo, un programa de músicos ("TVE es música"), casi todos desconocidos, pero haciendo música en directo, uno tras otro. Sin más. Sin presentadores engreídos ni llamativos, sin movimientos estúpidos de cámara (creo que la televisión más barata sería mejor televisión, viendo en qué se gastan el dinero a veces). Otro día vi un concierto de Paul McCartney, que también se podía ver. ¿Será verdad que vamos a tener una televisión decente? (No nos excitemos demasiado; "TVE es música" lo emitieron de madrugada... Ya veremos.) Dicen en El descodificador que en el primer día sin publicidad TVE barrió a las demás. Ahora que las privadas consiguieron quedarse con la publicidad, pronto veremos cómo dicen que emitir sin publicidad es competencia desleal y que lo que hay que hacer es cerrar la tele pública.

Pero hemos dado un grandísimo paso atrás. En Irlanda, entrado el siglo XXI, se ha aprobado una ley que condena la blasfemia religiosa. Después de leer en algunos blogs sobre el asunto, he visto que el texto de la ley es tal como lo citan sus detractores.

A partir del 1 de enero de 2010, en Irlanda, la ley dice que una persona que haga esto puede llevarse un recuerdo de 25.000€:

(a) he or she publishes or utters matter that is grossly abusive
or insulting in relation to matters held sacred by any
religion, thereby causing outrage among a substantial
number of the adherents of that religion, and

(b) he or she intends, by the publication or utterance of the
matter concerned, to cause such outrage.


Es decir, si publica o dice algo que es extremadamente ofensivo o insultante en relación con materias consideradas sagradas por cualquier religión, causando así indignación entre un número sustancial de seguidores de la misma, y pretende, con la publicación o pronunciación de ese material, causar esa indignación. No he leído el texto completo de la ley, pero creo que el artículo 36 tomado aisladamente no tiene pérdida.

No puedo creer que Europa no esté indignada con este paso atrás, con esta vuelta al oscurantismo. Esta ley recoge por escrito un recorte a la libertad de expresión, basado sólo en la defensa de creencias irracionales como son las religiosas. Nos deja a nosotros, los blasfemos, en total inseguridad jurídica. Y el asunto da para tanto que prefiero analizarlo por partes en próximos artículos.