Texto en español Guía para anécdotas machistas

Leyendo un blog que escribió Marta Nebot sobre anécdotas machistas en España vuelvo a pensar que en todo esto del machismo, el feminismo y el sexismo muchas mujeres están tan equivocadas como muchos hombres, y que estamos peligrosamente cerca de la caza de brujas; una espiral de acusaciones irracionales ante las que la sociedad cede irracionalmente. Así que me he puesto a pensar un poco en ello. Aquí está mi pequeña guía para poder distinguir una denuncia sobre machismo de una denuncia sobre un tema diferente.

Primero: entiendo que el machismo implica una concepción despectiva y negativa de la mujer, por el mero hecho de serlo y sin otro motivo de peso. Hay que recordar eso.

Lo de los "motivos" es un factor que complica notablemente las cosas. Porque al apreciar los motivos hay que cuantificar un componente de intención, siempre difícil de juzgar.

Dicho esto, cuando le cuenten una injusticia machista, querido lector, pregúntese lo siguiente:

- Cabe preguntarse si el acto cometido obedece a instrucciones o leyes explícitas que se refieren a las mujeres. En ese caso, hay menos dudas; probablemente estaremos hablando de algo discriminatorio. Si está escrito, tenemos algo de lo que quejarnos.

- Pero si no es el caso, entramos en el terreno de las intenciones y los pensamientos del sospechoso. Y en primer lugar, ¿es realmente un acto intencionado? Porque si no lo es, podrá ser todo lo deleznable que se quiera, pero difícilmente machista; un acto cometido sin intención no puede ser un acto cometido con intención alguna hacia la mujer.

- Una vez que hablamos de un acto intencionado, ¿es plausible que quien lo cometió hubiera cometido ese mismo acto con un hombre, a igualdad del resto de variables? Si es así, no acusemos de machismo a la ligera. Se puede ser un hideputa sin ser un hideputa machista.

- Otra cuestión importante: ¿quién, y con qué argumentos, ha puesto sobre la mesa el sexo de la "víctima" como factor relevante en el abuso? Dar por supuesto que todo lo que les pasa a las mujeres es porque son mujeres es, quizás, de lo más machista.

- Yendo a lo sutil: ¿se refiere la denuncia a una cuestión de lenguaje? Si es así, tengamos cuidado en analizar objetivamente lo que se ha dicho. Recuérdese que, por lo que se refiere al género gramatical, el orador está en su perfecto derecho de hablar un español correcto. Las demencias de la corrección política son algo así como los lacitos para adherirse a una causa; se pueden llevar o no, y se puede apoyar la causa sin lacito (los lacitos, además, no son gramaticalmente incorrectos, y el sexismo/a lingüístico/a sí lo es). En el caso lingüístico, por favor, utilicemos siempre la interpretación más favorable al orador.

- Géneros gramaticales aparte, no digamos nada de las ironías, las frases hechas o las bromas; analicémoslas con cuidado y sin presuponer nada. Dediquemos nuestras energías a escandalizarnos por comportamientos sexistas reales, que los hay de sobra, y no por una de las interpretaciones posibles.

- Finalmente, no olvidemos que entre las mujeres y los hombres hay, de hecho, diferencias. Puede haber situaciones que, aun yendo contra la igualdad de oportunidades, no tengan nada que ver con machismo. Si necesito un estibador para el puerto, y tengo que elegir entre una mujer menuda de 45 kg y un tipo musculoso y peludo de 100 kg en canal, a lo mejor me quedo con el más varonil... y no será nada personal. No me parece mal que se subvencione o incluso fuerce la contratación de estibadoras, pero sin rasgarnos las vestiduras ante el "machista" que en ausencia de incentivos elige al peludo. A las empresas que no contratan gente parapléjica porque en sus instalaciones tendrían los movimientos restringidos no las tildamos de... ¿paraplejifóbicas? Decimos que tienen instalaciones sin adaptar, o que tienen barreras arquitectónicas. Pero no les atribuímos intenciones.